En la Parte 1 te mostramos cómo una chapa plana se transforma en los paneles que van a conformar un silo. Corte láser, bastonado, cilindrado, pre-armado en taller. Todo el trabajo de precisión que se hace adentro de la nave industrial antes de que la estructura salga a campo.
Ahora viene la segunda etapa: la que más impacta visualmente. Cómo ese silo se pone de pie.
1. Fabricación del techo
Todo arranca en el taller, con la fabricación de las chapas que van a conformar el techo del silo. Al igual que los paneles de la estructura principal, cada pieza pasa por el corte láser para garantizar que los encastres sean exactos. No hay margen para el error: cuando llegue el momento del montaje, todo tiene que calzar a la perfección.
2. Estructura del techo
Con las chapas listas, montamos en taller la base que va a sostener el techo completo. Esta estructura es la que va a distribuir el peso y garantizar la rigidez de todo el conjunto. Armarla primero en taller nos permite verificar que cada componente esté en orden antes de trasladarla a obra.
3. Armado en taller
Empezamos a unir el techo pieza por pieza. Este paso previo es clave: cuando el trabajo se hace en el campo, los tiempos y las condiciones son otros. Cuanto más se resuelve en taller, menos imprevistos en el montaje final.
4. Obra civil en paralelo
Mientras el techo toma forma en la nave industrial, otra parte del equipo ya está trabajando en el campo. El primer paso es liberar el terreno donde se va a instalar el silo: en este caso, retiraron una vieja secadora que ocupaba el lugar. Con el espacio despejado, arranca la obra civil que va a preparar la base para recibir la estructura.
5. Previa a la grúa
Con el terreno listo y la estructura terminada en taller, llegan los preparativos finales antes del gran día. Posicionamiento de materiales, verificación de anclajes, chequeos de seguridad. Cada detalle cuenta cuando vas a levantar una estructura de varios metros con una grúa.
6. Día del montaje
Llegó el momento. Con la grúa en posición, el silo empieza a tomar altura. Lo que durante semanas existió como chapas, perfiles y piezas separadas, se convierte en una estructura sólida que ocupa su lugar definitivo en el campo. Es la parte del proceso que más habla por sí sola.
7. Conexionado final
Con el silo montado, cerramos con el conexionado: la etapa que lo deja operativo y listo para trabajar. De la chapa plana al silo de pie — así lo hacemos en Camposan.
Un proceso que no improvisa
Lo que se ve en el video es el resultado de una forma de trabajar que prioriza la planificación y el control en cada etapa. El trabajo en taller no es solo fabricación: es anticiparse a los problemas antes de que aparezcan en obra. Y el montaje no es solo levantar una estructura: es la confirmación de que cada paso anterior se hizo bien.
Si estás pensando en sumar capacidad de acopio a tu campo o planta, contactanos y te asesoramos.
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